Triple A anuló nueve conexiones ilegales en la conducción Achotera, el agua hurtada debía llegar a la población de Polonuevo y Baranoa
Barranquilla, octubre 8 de 2026. Triple A anuló nueve conexiones no autorizadas sobre la conducción Achotera, en el tramo comprendido entre Sabanagrande y Polonuevo, durante un operativo adelantado conjuntamente con la Gobernación del Atlántico. La intervención permitió recuperar de inmediato 15 litros por segundo, un caudal que ya se refleja en la recuperación de los tanques de almacenamiento en la EBAP Achotera y en la continuidad del suministro.
La jornada fue el resultado de un trabajo de investigación previo que permitió ubicar cada punto antes de intervenir. Las conexiones ilegales abastecían urbanizaciones campestres, fincas y parcelas del sector. En los operativos participan también la Policía Nacional y el CTI de la Fiscalía General de la Nación.
“Para dimensionar las pérdidas que estábamos registrando con estas 9 conexiones ilegales, fueron cerca de 38.800 metros cúbicos de agua que se desviaba mensualmente de manera fraudulenta; con este volumen se podría abastecer a aproximadamente 9.200 habitantes, es decir el 55% de un municipio como Polonuevo. Ese volumen ya está entrando a los tanques de almacenamiento, que es donde se mide el efecto real, mayor reserva, mejor presión y un suministro más estable para los usuarios”, señaló el gerente general de Triple A, Ramón Hemer Redondo.
Cuatro de las acometidas estaban conectadas directamente a la conducción de 16 pulgadas. En los proyectos Campestre Villa Cecy 1 y 2 y Villa Nora – San Rafael se hallaron derivaciones de polietileno de 2 pulgadas, que fueron suspendidas mediante excavación mecánica, retiro de la conexión e instalación de abrazaderas de reparación. En la rotonda de la variante Sabanagrande – Palmar de Varela se encontró una acometida de 1 pulgada que surtía la finca El Encanto y cerca de 20 parcelas y predios ubicados sobre la variante y sobre la trocha utilizada para evitar el peaje de Sabanagrande.
Las cinco conexiones restantes se localizaron en las redes de distribución de 6 y 3 pulgadas, en los sectores Tierra Prometida 3, Casa Campestre, Cacaramoa, Campo Verde y La Molinera. Allí se suspendieron acometidas de 2 pulgadas mediante el corte del espigo de la válvula o instalación de abrazadera de reparación.
El operativo hace parte del seguimiento continuo que la empresa sostiene sobre este corredor, donde las tomas clandestinas han afectado de manera directa la continuidad del servicio. Los primeros en sentirlo son los usuarios que están conectados de manera legal ya que baja la presión, el agua deja de llegar con regularidad a los sectores ubicados en las partes altas y aparecen interrupciones que no deberían existir.
“En marzo establecimos que en este corredor se perdían cerca de 72 litros por segundo, hasta el 40 % del agua que debía llegar a la estación de bombeo Achotera. Desde entonces mantenemos el tramo bajo vigilancia permanente, con inspecciones técnicas y operativos sucesivos, porque de esa conducción dependen Polonuevo y Baranoa. Cada conexión que anulamos es agua que vuelve a esos municipios, y no vamos a detenernos hasta recuperar cada litro que se toma de manera ilegal en esta zona”, afirmó Hemer Redondo.
Todos los casos identificados durante el operativo fueron puestos en conocimiento de las autoridades competentes. Además de la acción penal, la Ley 142 de 1994 faculta a la empresa para cobrar los consumos no facturados cuando se demuestra que hubo dolo por parte del usuario.
“Anular la conexión es apenas el primer paso. Cada uno de estos casos ya está en manos de las autoridades competentes y vamos a acompañar el proceso hasta el final. Quien toma agua de manera ilegal tiene que saber que no se trata de una falta menor: es un delito que puede costarle hasta 72 meses de prisión, además de responder por el agua que consumió sin autorización”, advirtió Hemer Redondo.
Por su parte, la Gobernación anunció que continuará recorriendo los diferentes municipios del Atlántico para identificar nuevas conexiones ilegales y adelantar las acciones correspondientes, en coordinación con las autoridades y las empresas prestadoras del servicio.
“Desde la Gobernación vamos a seguir trabajando de manera articulada para combatir el robo de agua en todo el departamento. Estas conexiones ilegales afectan la prestación del servicio y terminan perjudicando a las familias que sí cumplen con sus obligaciones. Por eso vamos a continuar llegando a los territorios, identificando estas irregularidades y actuando con las autoridades para proteger un recurso que es fundamental para todos”, afirmó José Antonio Luque, secretario del Interior del Atlántico.
